A pesar de las críticas, más o menos interesadas, que ha recibido, me armé de valor y fui a ver la última de AA. Y la verdad, me pareció que el tipo demuestra un gran valor osando criticar lo más profundo de nuestra cultura: El dogma.
Y es que hubo un momento en que la humanidad soñaba con avanzar. Con explicaciones coherentes a lo que nos rodeaba. Con mentes pensantes que influían. Con la libertad de pensamiento y donde ningún sexo era superior a eso. El sueño acabó. Despertamos a la edad del dogmatismo.
Ahora, hace cuatro días que volvemos a ver ante nuestros ojos una oportunidad parecida. Esperemos que aquellos que por encima de todo desean el poder no nos cieguen de nuevo.
Y a la crítica... pues la verdad es que cada vez me importa menos lo que dicen los supuestos entendidos. Será que no están pagados por personas interesadas? Y lo dice uno que no tiene ni idea de las formas en el séptimo arte. Pero el fondo, hay casos que merece tener cierta importancia (sic). Quizá no ha sido suficientemente incisivo como para cargar contra todos y contra todo, pero levantar la voz contra los que congregan a dos millones en Cibeles, es en sí un acto de valentía.
Confidencias de ingeniero (en informática)
Hace 9 años

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